La Retórica Irresponsable de Sty Bykofsky Tiene Consecuencias Reales

La Retórica Irresponsable de Sty Bykofsky Tiene Consecuencias Reales

stu bykofsky

 

Cuando leí el articulo de Stu Bykofsky “¿Soy Anti-Latino?” No podía dejar de pensar en Luis Eduardo Ramírez Zacala. Apostaría que el Sr. Bykofsky y muchos mas no recuerdan ese nombre pero para muchos de la comunidad Latina e inmigrante de Filadelfia, es uno que nunca olvidaremos.

En el 2008, el mundo fue conmocionado por la muerte de Luis Eduardo, que apenas tenia 25 años y vivía en un pequeño pueblo en las afueras de Filadelfia llamado Shenandoah. Luis Eduardo fue atacado por varios jóvenes que le golpearon y patearon en la cabeza, mientras gritaban insultos racistas como “Vuelve a México” y “Dile a tu p **** amigos mexicanos que corran de Shenandoah .” Dos días después Luis Eduardo falleció dejando atrás a su esposa y dos hijas. La policía local originalmente negaron que el ataque fue motivado por el racismo y muchos grupos anti-inmigrantes vinieron a la defensa de los asaltantes declarando que ellos no eran Anti-Latinos, pero que sus acciones fueron justificadas por que Luis Eduardo era indocumentado. Eventualmente el Departamento de Justicia fue llamado a investigar el crimen y al final los asaltantes y tres policías fueron declarados culpables de crímenes de odio a nivel federal y también de obstrucción de la justicia.

En los últimos seis meses Sr. Bykofsky se ha referido a la organización donde sirvo como Directora Ejecutiva, JUNTOS, y nuestro trabajo varias vezes. En sus descripciones de nosotros y nuestro trabajo el a usado palabras como “ilegalistas,” “simpatizantes de ilegales,” “defensores de criminales extranjeros” y “pandilleros y otros que amenazan a la comunidad.” Ahora que él está preguntando si él es Anti-Latino, sobre todo porque nuestra organización es regularmente un blanco de su intolerancia, sentimos la necesidad de responder. La respuesta es inequívocamente, SÍ. Vemos que las palabras en sus artículos y las que fueron usadas por los asesinos de Luis Eduardo son más parecidas que diferentes y ciertamente igualmente de peligrosas.

Reportes recientes muestran que los crímenes de odio contra los Latinos están aumentando. En 2011, el “Journal of Contemporary Criminal Justice” encontro que existen mas casos de crímenes de odio en contra de los Latinos en lugares que tienen mas inmigrantes Latinos nuevos y que existe una correlación directa entre estos incidentes y el tono del debate sobre la inmigración.  El Censo nacional mas reciente tambien mostro que la población de Filadelfia a aumentado estos ultimos años y lo atribuye al crecimiento de la inmigración; no sólo aquí, sino en muchas partes del estado como Norristown, Allentown y Reading. En 2012, la Oficina de Justicia Nacional reportó que el número de crímenes de odio no ha cambiado – pero si las clases de victimas. El furor sobre la reforma migratoria y la retórica irresponsable tiene consecuencias reales. Tal vez para al señor Bykofsky esto es una cuestión de políticas diferentes, pero para nosotros de quien el se refiere, puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

En este momento el mundo entero está de luto por el asesinato del joven Mike Brown en Ferguson, Missouri a manos de la policía local, y por eso podemos empezar a ver las conexiones sociales. Lo que sucedió en Ferguson y lo que sucedió en Shenandoah ocurrieron porque, en 2014, todavía existe un racismo muy profundo, histórico y structural que infecta nuestra sociedad con odio y miedo. Es este persistente odio y miedo que ha provocado el fuerte incremento de los crímenes de odio en contra de los inmigrantes Latinos y que resulta en que una persona Afro-Americana sea asesinada por la policía, guardias de seguridad o vigilantes cada 28 horas en los EE.UU. No se equivoquen, lo que termina en actos violentos siempre comienza como intolerancia desenfrenada.

En el mismo día que el Daily News imprimió el articulo del Sr. Bykofsky “¿Soy Anti-Latino?” donde nombra y ataca a JUNTOS, fuimos interrumpidos y amedrentados por llamadas telefónicas amenazadoras que recibimos de personas que se sintieron envalentonados por la posición del Sr. Bykofsky y eligieron de dejarnos saber que nosotros como respresentantes  de Juntos y también nuestra comunidad entera somos desechables y debemos de ser eliminados.

La pregunta no es “¿Es Bykofsky Anti-Latino?” La respuesta es obvio en el que el se sintió la necesidad de preguntarselo. La pregunta es, por qué el periódico Daily News permite ser utilizado de fomentar y normalizar un ambiente Anti-Latino en Filadelfia? La “Ciudad del Amor Fraternal” no tiene espacio para este tipo de divisiones entre nuestras comunidades y tampoco debería el Daily News. En lugar de dar credibilidad a su opinión irresponsible, el periodico deberia dejar claro que el articulo “¿Soy Anti-Latino?” Es la razón en que Bykofsky pide “¿Por qué estoy sin trabajo?” inmediatamente. Si no lo hace, será una aprobación de su imprudencia y dejará a los lectores preguntándose no sólo si un periodista es racista, pero si el periódico en pleno es Anti-Latino.

Sinceramente,

Erika Almirón

Executive Director

Juntos (www.vamosjuntos.org)

Stu Bykofsky’s Irresponsible Rhetoric has Real Consequences

Stu Bykofsky’s Irresponsible Rhetoric has Real Consequences

When I read Stu Bykofsky’s column “Am I Anti-Latino?” I couldn’t help but think about Luis Eduardo Ramirez Zavala. I would bet that Mr. Bykofsky and many don’t remember that name, but for most in Philadelphia’s Latino and immigrant community, it is one we will never forget.

In 2008, the world was shaken by the death of this 25-year-old man in a little town outside of Philadelphia: Shenandoah. Luis Eduardo was attacked by several young men who repeatedly punched and kicked him in the head while screaming racial slurs, such as “Go back to Mexico” and “Tell your f—ing Mexican friends to get the f— out of Shenandoah.” Two days later he died, leaving behind a wife and two children.

Local police first denied that the attacks were racially motivated and many anti-immigrant groups came to the defense of the assailants, stating that they were not anti-Latino but that their actions were justified because of Luis Eduardo’s immigration status. Eventually the Department of Justice was called to investigate and, in the end, the assailants as well as three police officers were convicted of federal hate crimes as well as obstruction of justice.

In the past six months Mr. Bykofsky has referenced the organization where I serve as executive director, Juntos, and our work several times. In his descriptions, he has used words like “illegalistas,” “illegal-immigrant sympathizers,” “foreign-criminal enablers” and “gangbangers and others who threaten the community” to describe us and the work we do. Now that he is asking if he is anti-Latino, especially because our organization is so regularly a target of his intolerance, we felt the necessity to respond. The answer is, unequivocally, yes. We see the words in his columns and those used by Luis Eduardo’s killers to be more similar than different and certainly just as dangerous.

Recent reports have shown that hate crimes against Latinos are on the rise. In 2011, the Journal of Contemporary Criminal Justice found that there were higher rates of anti-Latino hate crimes in places with higher rates of Latino migration, and that there is a direct correlation between these incidents and the tone of the immigration debate. In 2012, the Bureau of Justice Statistics reported that the number of hate crimes hasn’t changed – the targets have – and recent census numbers have shown an increase in Philadelphia’s population, attributing it to the growth in immigration; not just here but in many places across the state, like Norristown, Allentown and Reading.

Furor stoked over immigration reform and irresponsible rhetoric has real consequences. Perhaps to Mr. Bykofsky this is a question of different politics but for those of us he writes about, it can be the difference between life and death.

As the world mourns the assassination of young Michael Brown in Ferguson, Mo., by the local police, we can begin to see the connections. What happened in Ferguson and what happened in Shenandoah occurred because of very deep, historical and structural racism that, in 2014, still infects our society with hatred and fear. It is persisting hatred and fear that has led to the sharp rise in hate crimes against Latino immigrants and that results in a black person being murdered by police, security guards or vigilantes every 28 hours in the US. Make no mistake: What ends in violent acts begins as unchecked intolerance.

The same day that the Daily News printed Mr. Bykofsky’s column in which he names and attacks Juntos, we were interrupted and shaken by threatening phone calls we received from people who felt emboldened by Mr. Bykofsky’s position and chose to let us know that we as a staff in Juntos and our community as a whole are both disposable and to be disposed of.

The question isn’t “Is Bykofsky Anti-Latino?” That answer is self-evident in the fact that he felt the need to ask. The question is why any newspaper would allow itself to be a vehicle for his rhetoric that is normalizing and fomenting an anti-Latino environment in Philadelphia. The city has no room for such divisions between our communities and neither should the Daily News. Instead of giving credence to his irresponsible opinionating, the paper should make it clear that “Am I anti-Latino?” is why he will be asking “Why am I out of a job?” and terminate his tenure immediately.

Failing to do so would be an endorsement of his recklessness and leave readers wondering not just if one columnist is racist but whether the entire paper itself is anti-Latino.